SLOW TRAVEL: UNA FORMA SOSTENIBLE, RESPONSABLE & CONSCIENTE DE VIAJAR
- rooralco
- Jul 1, 2022
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En la actualidad, el desierto del Sahara y el mar Atlántico se pueden cruzar en tan sólo unas horas, la cima de las montañas más altas del mundo puede alcanzarse en un mismo día, e incluso cualquier persona, sin importar su entrenamiento psicofísico, puede pasar una noche en las regiones polares. ¿Qué pensarían los primeros pobladores si vieran cómo unos viajeros sin conocimiento alguno de estas regiones, se desplazan cómodamente en un avión por encima de las nubes, y se colocan con el mínimo esfuerzo en algunos de los espacios naturales y culturales más sagrados y relevantes en la historia de la humanidad?

Gracias a la ingeniería mecánica e innovación tecnológica, la profundidad de la palabra viaje ha cambiado considerablemente. De aquel que se traslada en busca de una vida mejor, en busca de una verdad o de una llamada, soportando los mayores desafíos y peligros, nos encontramos ahora con una competición por llegar a las cuatro esquinas del planeta. Fotografiar nuestra persona en los lugares épicos que descubrieron y tallaron nuestros ancestros parece un requisito social para tener la sensación de “haber cumplido”.
Esta búsqueda incansable de un siguiente destino, de una nueva experiencia que nos haga sentirnos especiales y libres de compromisos, es característica común en el viajero de las últimas décadas. ¿Quién no se ha sentado en la mesa con alguien que te pregunta si has estado en un pueblo vietnamita o en un volcán africano como si del barrio de al lado de tu casa se tratara? Curiosamente, las limitaciones impuestas durante la pandemia, sumadas al aumento de la conciencia ecológica, han puesto en entredicho esta “normalidad” en el viaje directo y efímero a todos los rincones del planeta por todos y cada uno de quienes quieren ser respetados y admirados. Una nueva forma de entender el viaje, muy en concordancia con el viaje antes de la era del motor e Internet, está resurgiendo: el Slow Travel, o Viaje Lento, es una forma de viajar que busca la conexión a todos los niveles. Conexión con los habitantes locales, dedicando tiempo con ellos para conocer en profundidad su cultura, sus modos de vida, su arte culinario y sus expresiones musicales.
El Slow Travel nos invita a parar, a sentarnos en el portal de una casa tradicional y, con un vaso de vino de la región, disfrutar escuchando historias de los habitantes del pueblo, mientras las vides y las paredes de piedra de la casa se tornan naranjas por el sol del atardecer. Ese momento sin objetivos exagerados, sin prisas por llegar a aviones y trenes que no esperan, es ya un motivo de alegría, admiración y gratitud. Vivir el momento presente con conciencia y agradecimiento es la fuente de salud y el motivo de celebración del Slow & Mindful Travel, o viaje lento y consciente.
Muchos son los que se han dado cuenta de la importancia de viajar de esta forma, que subraya la importancia de parar y disfrutar de la cultura y riqueza ecológica de los lugares. El enfoque es totalmente distinto a las rápidas selfies en los quick travels por el mundo: desde el Slow Travel, nuestra persona observa la belleza de los momentos y los disfruta conscientemente, sin objetivos ni horarios, y sin ansiedad por guardar esos momentos en la carpeta de fotos del Smartphone.
Siempre con humor y sin querer molestar a nadie, lo que queremos subrayar aquí es que es importante escucharnos y observar cuál es el motivo principal de nuestros viajes. ¿Cuáles son nuestras prioridades detrás de cada viaje? ¿Qué es lo que de verdad nos importa? ¿Qué necesitamos realmente?
El Slow & Mindful Travel va a menudo de la mano del Sustainable Travel o Viaje Sostenible. Cuando nos paramos y nos adentramos en los pueblos a donde vamos, actuamos de la forma en la que actúan los locales, sin necesidad de alojarnos en lujosos alojamientos ni de consumir productos hechos exclusivamente para los turistas.
Al viajar de forma lenta, consciente y respetuosa con el entorno, nuestro paso por los lugares es casi imperceptible, pues ni nuestra actitud ni nuestra manera de actuar llaman la atención o crean un desequilibrio ecológico en el lugar.
En el mejor de los casos, los locales perciben nuestro respeto, y nos recuerdan con cariño, siendo bienvenidxs a la comunidad. Esta forma de viajar nos abre puertas que permanecen abiertas para siempre, donde las siguientes generaciones podrán a su vez disfrutar del entorno natural.

Es el momento de abrazar nuevas formas de viajar, donde no seamos sólo consumidores del entorno, sino que a su vez podamos realmente sumergirnos en la cultura y aportar lo mejor de nosotros a las comunidades locales. El Slow-Mindful-Sustainable Travel nos da la oportunidad de ser viajeros más sostenibles con el entorno, más responsables con sus habitantes y más conscientes del privilegio que supone viajar por el amor de viajar. ¿Te apuntas a este nuevo viaje?